Trombosis en el embarazo: factores de riesgo y prevención

Es posible que hayas leído o escuchado que las mujeres embarazadas tienen una mayor predisposición a la formación de coágulos sanguíneos en las venas de las piernas: es lo que se conoce como trombosis en el embarazo.

Si bien es cierto que el embarazo es uno de los factores de riesgo para sufrir coágulos, esto no es por sí mismo un motivo de alarma. Lo que sí es muy importante es que un médico realice un control y seguimiento de estos coágulos para evitar complicaciones, que sí pueden ser graves. El peligro se produce cuando los coágulos se forman en las venas profundas de las piernas, ya que pueden deshacerse en diversos fragmentos (émbolos) y llegar a los pulmones, bloqueando el flujo sanguíneo. Es lo que conoce como embolismo pulmonar.

 

Las posibilidades de sufrir trombosis en el embarazo

Se estima que la gestación aumenta las posibilidades de sufrir una trombosis entre tres y seis veces en comparación con una situación de no embarazo. De cualquier modo, se trata de una complicación poco frecuente que únicamente acaban padeciendo entre una y dos embarazadas de cada mil.

Los motivos que hacen más susceptibles a la mujeres embarazadas de tener este problemas de salud son: la presión extra que el crecimiento fetal provoca sobre las venas y los cambios hormonales inherentes al embarazo.

El riesgo de trombosis puede producirse en cada uno de los trimestres del embarazo, así como también en el parto y el postparto. Por otra parte, la formación de estos coágulos puede producirse tanto en las venas superficiales de las extremidades inferiores, lo que se conoce como tromboflebitis superficial, como en las venas profundas de las piernas (trombosis venosa profunda).   

 

Los factores de riesgo

Aunque como hemos dicho el embarazo en sí ya es un factor de riesgo porque multiplica las  posibilidades de formación de estos coágulos, normalmente la trombosis va asociada a otros factores adicionales. Estos son los principales:

  • Alteraciones de la coagulación de la sangre (adquiridas o congénitas).
  • Aumento de peso excesivo durante el embarazo (lo normal es entre 11 y 16 kgs.)
  • Inactividad física excesiva.
  • Cesárea u otras cirugías.

 

Principales síntomas de trombosis en el embarazo

Normalmente los coágulos son pequeños y superficiales y no van más allá de edemas suaves y pequeños hinchazones en las piernas producidos por el exceso de líquido en los tejidos. En estos casos no suele haber repercusiones ni complicaciones.

Pero existen una serie de signos y síntomas que nos deben poner el alerta sobre la posible existencia de una trombosis venosa profunda:

  • Inflamaciones excesivas en las piernas.
  • Enrojecimiento de las extremidades.
  • Dolores en los músculos y las pantorrillas.
  • Dificultad respiratoria o dolor torácico.

 

Si notas algo parecido debes acudir al médico de inmediato para evitar complicaciones, las cuales pueden llegar a ser muy graves para tu salud.

 

¿Se puede prevenir las trombosis en el embarazo?

La inactividad física es uno de los principales factores de riesgo de la trombosis en general y especialmente de la trombosis en el embarazo. Por suerte, la mayoría de veces en tu mano está evitar el sedentarismo excesivo con acciones sencillas como:

  • Tratar de no  estar sentada o inmóvil durante muchas horas seguidas.
  • Cambiar de posición, en especial en los viajes largos.
  • Dar paseos con frecuencia.
  • Realizar los ejercicios físicos recomendados por tu médico o matrona.

 

Otras recomendaciones son:

  • No cruzar las piernas.
  • Evitar los golpes y traumatismo.
  • Elevar los pies cuando estés tumbada en la cama con un almohada.
  • No ponerse almohadas debajo de las rodillas.
  • Reducir el consumo de sal en las comidas.
  • Usar calcetines, medias y ropa en general que sea holgada. También se pueden usar medias especiales (de comprensión) si el médico así lo indica.

 

En cualquier caso, la mejor forma de actuar frente a la trombosis es seguir los controles médicos pertinentes, seguir las recomendaciones  y acudir de urgencias en caso de notar algún signo o síntoma extraño. Como hemos dicho, el peligro se encuentra en la potencial formación de émbolos que puedan llegar al pulmón, siendo el médico el que nos puede prescribir el tipo de prevención y tratamiento de la trombosis durante el embarazo, incluida la posibilidad de tomar algunos fármacos específicos.

 


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