Triple screening: la manera definitiva de entender sus valores

6 septiembre, 2018
triple screening

¿Qué es el triple screening y para qué se utiliza?

El triple screening es un test combinado, se realiza una extracción de orina y una ecografía, con el objeto de obtener una estimación de las probabilidades de que el feto esté afectado por el síndrome de Down u otros síndromes cromosómicos.

Aunque los resultados no son definitivos, sí ofrece unas interesantes estimaciones probabilísticas que se obtienen combinando diversos factores como: edad de la madre, marcadores ecográficos o niveles bioquímicos de la sangre materna.

Es una realidad que cada vez se realizan más pruebas de screening (en castellano, cribaje) tanto en el embarazo, para valorar los riesgos de patologías en el feto, como para la detección de otras enfermedades que nada tienen que ver con dar a luz. Esto se debe a que las constantes investigaciones y avances médicos permiten disponer de información muy valiosa sobre qué factores reducen o incrementan los riesgos de sufrir una patología concreta.

 

¿En qué consiste el triple screening?

Si estás embarazada es muy probable que te hayan ofrecido la realización de este test, puesto que se considera que presenta una tasa de detección del síndrome de Down (trisomía 21) bastante alta, que en cualquier caso debe ser confirmada por una amniocentesis, prueba invasiva donde se extrae líquido amniótico del feto, u otro examen similar. El triple screening se usa también para realizar estimaciones de las posibilidades de que el feto presente síndrome de Edwards (trisomía 18) y síndrome de Patau (trisomía 13).

test prenatal no invasivo en 3 días

Debes saber que el triple screening no es una prueba invasiva ni dolorosa, por lo que ni tú ni tu bebé vais a sufrir ningún daño ni implica peligro alguno. Consiste en dos pruebas que se realizan, por lo general, en momentos diferentes del primer trimestre:

  1. Analítica. Se trata de un extracción que se realiza entre la semana 7 y la 14, donde se estudian valores de bioquímicos de la sangre de la madre: fracción beta de la hormona del embarazo (hCG) y  valores de la proteína placentaria asociada al embarazo (PAPP-A).
  2. Ecografía. Se realiza entre la semana 12 y 13 del periodo de gestación,  con el fin de hacer un estudio anatómico del feto y determinar el riesgo de diversas cromosomopatías, como la translucencia nucal (TN), para comprobar la cantidad de fluido en dicho espacio. Los fetos afectados de Síndrome de Down suelen tener una acumulación mayor, aunque no en todos los casos.También se obtiene una información muy importante: la longitud céfalo-nalga (LCN), un dato clave en las estimaciones de diversas patologías y síndromes.

 

Cómo interpretar los valores obtenidos en el triple screening

El objetivo del triple screening es el siguiente: obtener un valor (numérico) a partir del cual el especialista recomendará seguir realizando pruebas, más invasivas, para confirmar la presencia de alguna malformación o patología grave en el feto.

Parámetros a valorar

Para la obtención de los valores, en el triple screening se analizan y combinan tres tipos de datos o parámetros relacionados con la madre:

  • Datos socio-demográficos: edad, peso, raza, número de embarazos, si es o no fumadora o si padece diabetes.
  • Datos bioquímicos: valores de los marcadores bioquímicos obtenidos en el análisis sanguíneo.
  • Datos obtenidos en la ecografía: medición de la translucencia nucal (TN), longitud fetal (CRL) y edad gestacional.

Valores considerados normales

A través de la combinación de los distintos datos obtenidos y usando un software específico se obtiene un valor, utilizando para ellos una unidad de medida conocida como MoM (múltiples de la mediana).

El dato clave del triple screening es que el valor de MoM más óptimo es el 1, considerándose normales los situados entre 0,5 y 2,5.

¿Qué indican los valores anormales del triple screening?

En la siguiente tabla resumimos qué pueden significar los valores alterados de cada parámetro:

Valores bajos de PAPP-A (menor a 0.4) Puede indicar una alteración cromosómica
Valores altos de AFP (menor de 0,4 o mayor de 2,5) Sospecha de malformación fetal (espina bífida, anencefalia…)
Valores altos de uE3 (menor a 0,5) Posible alteración de los cromosomas 21, 18 ó 13
Valores altos de Inhibina A (mayor a 2,5) Sospecha de trisomía 21 ó 13
Valore patológicos de TN (superior a 3) Riesgo de síndrome de Down

Punto del corte del triple screening

Al margen de los valores obtenidos, el triple screening establece un punto de corte para determinar las alteraciones cromosómicas, que se obtiene de la combinación de los riesgos determinados por los resultados bioquímicos con la edad de la madre.

A partir de los 30 años la incidencia del síndrome de Down va aumentando progresivamente

Estos serían los puntos de corte a partir de los cuales sería recomendable realizarse más pruebas (amniocentesis, biopsia corial, etc.):

  • Para la trisomía 21 (síndrome de Down) el punto de corte se sitúa en 1/270 (ó 1:270), aunque algunos laboratorios lo sitúan en 250. Es decir, un valor inferior a 270 se considera de alto riesgo, mientras que un valor superior a 270 se considera bajo riesgo.
  • Para la trisomía 18 (síndrome de Edwards) el punto de corte está en 1/100 (ó 1:100), Por lo tanto, un valor inferior a 100 se considera de alto y un valor superior a 100 bajo.

El triple screening es una prueba estadística de gran valor  (aunque no diagnóstica) basada en marcadores bioquímicos presentes en la sangre materna y otros datos, como la edad de la madre, que establece un índice de riesgo.

El test Nace supone un paso adelante en este tipos de tests de cribado, ya que proporciona unas pruebas más precisas, aunque no es una prueba definitiva, por lo que de detectarse alguna anomalía deberá confirmarse con un procedimiento invasivo.